miércoles, 18 de mayo de 2016

LA CARGA – Jorge Meyer - Ilustraciones de Amelia Valero

 LA CARGA 
Jorge Meyer
Ilustraciones de Amelia Valero
Prólogo de Manuel Rico
Madrid, mayo de 2016 
Colección Poesía, nº 11
80 páginas, 14 x 21 cm.
Rústica con solapas
ISBN: 978-84-945536-0-8
Precio: 10 euros (IVA incluido) 

* * *

EL LIBRO:
(extracto) 

LIRIO QAQA

Cada paso que pronuncio por Trastevere hasta llegar a mi casa     
      recoge la caída de un poblador de Oronqoy de         
      Chillihua o Hierbabuena ya segada de vidas otros días
Comienza el verano de milnovecientosochentay5 y a             
      diezmilochocientossesentay1 kilómetros ese mismo día     
      quizás a esa misma hora vuelan cuerpos en Lirio Qaqa
Llueven cuerpos hacia el abismo profundo cuyo final ni se         
      intuye desde arriba
La defensa civil adiestrada por el cuerpo militar rellena         
      luminosas trincheras de combate de inocentes
Cosidos a machetazos empalados y violadas destripados niños y     
      viejos caen por Lirio Qaqa desangrados
Cuarentay5 pasos por santamariaintrastevere
Cuarentay5 cuerpos en Ayacucho
Unos me llevan a la vida que ahora empiezo
Los otros caen por el abismo que no acaba
para amalgamarse en el fondo de la muerte

Llovían cuerpos ese día en Lirio Qaqa

* * *

PUENTE NEGRO

Las gaviotas me guían hasta el puente del inicio
El que estuvo desde siempre
Mientras se mueve el cielo en formas negras y grises
Muchas veces mucho siempre
Figuras que imagino antes de formarse en parvadas de
Estorninos
Quién fue Sisto para hacerle un puente
El puente
Y otros puentes se colmaron de candados con promesas parvas
Y pisé otros
El de Milvio el Palatino el de Cestio por una dolorosa muela         
      que quedó en la Tiberina
Me llevaban a Bologna y a su vicolo en el cinco
A sus escaleras tapizadas de yonkis adormecidos
A Bramante
templado templo en sombra y siempre poco sol
Y frío
Puentes cruzados por jinetes podridos
Todos cabalgaban
O casi todos
Cometas negros surcando venas
hemoglobina negra negro sobre negro
puente negro
Y podías jugar a la rayuela en Lungotevere
saltando baldosas hipodérmicas

 * * *

DRINA


Anuda los pasos
que se dan sin llegar a ningún lado
Cose los labios
que no sonrieron no besaron no pronunciaron ni silbaron
nunca
Ata las palabras todas como se hacía antes de que nada sirviera     
      para decir nada
de nada
Suelda los miembros dislocados de troncos asimétricos sin         
      corteza ni piel
tersa o seca
Pon en fila los cuerpos de las fosas todas de las cunetas todas de     
      todos los cementerios
todos
Abre los bastidores de todos los cuadros descuadrando el arte         
      inexistente y crea un solo leño alargado
para empalar pasos, labios, palabras, miembros, cuerpos
Lentamente
Como hicieron en el Drina.

* * *

ILUSTRACIONES de Amelia Valero:






 

Jorge Meyer

Jorge Meyer (Madrid, 1959) abandona los estudios de medicina en la Universidad Complutense para estudiar cine en Italia donde gana una beca en el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma especializándose en Dirección de Documental y Cine Científico. A su regreso a España trabaja durante dos décadas como realizador de publicidad. En la actualidad compagina la realización de documentales de marcado carácter social con la escritura de guiones cinematográficos. La carga es su primer poemario.

martes, 10 de mayo de 2016

Gema Palacios

Gema Palacios (Zaragoza, 1992) es graduada en Estudios Hispánicos: Lengua y Literatura por la Universidad Autónoma de Madrid. En 2012 obtuvo una beca para completar su formación en la Universidad de Buenos Aires (Argentina). Posteriormente, cursó un máster de Estudios Literarios en la Universidad Complutense.
     Ha publicado los poemarios Morada y Plata (Ebediziones, 2013) y Compañeros del crimen (Ediciones Paralelo, 2014) y algunos de sus poemas han sido recogidos en revistas como Nayagua, Nagari, El Axolote o Chéjere y en blogs como La Tribu de Frida o Los versos más míos.
     Fue colaboradora en el Vicedecanato de Cultura y Biblioteca de la Universidad Complutense y formó parte de la antología El país de los poetas (Bubok, 2015), proyecto surgido a raíz de La Semana Complutense de las Letras. A día de hoy participa de manera activa en la organización de iniciativas como el Día de la Poesía. Además, ha sido invitada a numerosos encuentros literarios como el ciclo poético «Odisea» coordinado por Alfredo Piquer en el café Libertad 8 o «La Tertulia Nueva o el Café» en la Universidad de Barcelona.
     Actualmente compagina su labor de editora y distribuidora en Ediciones Paralelo con la preparación de su tesis sobre la escritura de la vida en mujeres artistas del siglo XX.
     Su blog es: http://gemabpalacios.wordpress.com

TREINTA Y SEIS MUJERES – Gema Palacios

 TREINTA Y SEIS MUJERES 
Gema Palacios
Madrid, abril de 2016 
Colección Poesía, nº 10
78 páginas, 14 x 21 cm.
Rústica con solapas
ISBN: 978-84-938931-9-4
Precio: 10 euros (IVA incluido) 
adir al carro 
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EL LIBRO:
(extracto) 


OJOS EN ESPIRAL 
una flor venenosa es una vorágine de labios en espiral
Munir

  Recuerdo una lengua de niebla y el dibujo
             de una espiral entre los labios
     
         Recuerdo también la grieta
               el mordisco en el aire
                      y todos los vaivenes del verano
                reunidos en sabia percusión

        yo miraba el horizonte con los ojos abiertos
                             tú le dabas la espalda
                                  te dabas a mí

                            atardecías

                 yo quería lamer la sal muy despacio
                     en tus ojos hablar del origen del sol o la lluvia
        reconocerme en cada resquicio de vida y mar adentro
                        suspirar romper morir y luego
               
              abrazar tu interior y ser su guía

                          Recuerdo lo que aún no ha sucedido
                   y tiemblo incontrolablemente
        No preguntes
           –no a esta hora en que lo sabes todo–
                
                            Voy a entregarme al mar
                  como se quiere a un ser de lejanías.
 

* * *

DE POR QUÉ JOYCE TAMBIÉN ESCRIBÍA POEMAS DE AMOR

Luego contigo las primeras luces del día
      y otro nuevo amarse con desesperación
   
                –inválidos–

Mientras tanto qué decirse cuando los ojos se rasgan
              qué hacer con los destellos de ángel
              a dónde volver si no hay hogar en las hojas

húmedos de nosotros mismos
  trazamos la herida con marcas voraces

      tus manadas de ciervos inclinan sus bocas
 sobre las aguas grises del primer abrazo

            Ayer el sueño cuatro veces vivido pero
 nadie ha dicho que sea suficiente calor en la espalda

                     y ahora este dolor: este páramo al que me obligo

    sí arquearse cuando tu voz en alto y gravemente
 yo quiero masticar el desgarro

 Absoluto y niño te envuelvo desnudo


                     imagino la noche sin tiempo y sin vida
                                     
                                me dejo llevar hacia el último abismo.



* * *


VII. Asombro de ser yo


Es sencillo decir: estoy sola y puedo

              No sé cómo mover las piernas
   ellas me impulsan hacia adelante
                     un paso tras otro  una nueva vida
    un amor nuevo me hace llorar de fiebre

Me descubro distinta y poderosa
          puedo destruir el cielo con mis gritos 
                  y hacer de todas las palabras
                           una sola palabra  
  
                  Me asombro de ser yo:
      mis ojos de relámpago inconsciente relumbran como faros

           No ignoro el miedo
                                
                     yo inventaba las reglas del tiempo
           y volvía a casa sola
                 siempre sola
                  callada
                      siempre vacía

           entonces me preguntaba por el dolor
                   y me desnudaba con hilos de rabia
                                 y repetía: el hueco   el hueco
                                                          el    hueco
               Es sencillo decir: estoy sola y puedo

          
       Es absurdo decir:                                 
               esta silla se mueve    este cuerpo no pesa
                                  
                       este hueco es la muerte que debes llenar.



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miércoles, 23 de diciembre de 2015

EL CIELO AJEDREZ – Antonio Agudelo (con ilustraciones de Juan Carlos Mestre)

EL CIELO AJEDREZ 
Antonio Agudelo
Prólogos de Alejandro López Andrada y Verónica Aranda
Epílogo de Salvador Negro
9 Ilustraciones de Juan Carlos Mestre (a color) 
Madrid, enero de 2016 
Colección Poesía, nº 9 
98 páginas, 14 x 21 cm.
Rústica con solapas
ISBN: 978-84-938931-8-7 
Precio: 15 euros (IVA incluido)
adir al carro
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EL LIBRO: 
(extracto)


EL FUEGO

Hoy aquella cárcel es esta casa
oculta en su verdad de barro.
Hoy aquí debemos descubrir el fuego,
debemos descubrir dentro,
debemos encontrar el fuego,
para salir al paso y del pasado salir
hacia el encuentro del fuego
que sigue ardiendo en la luz.
Vieja piedra al edificio nuevo
y leña vieja al nuevo fuego,
porque cuanto no es ceniza es la llama,
y la llama es el nuevo fuego del fuego
que nos enciende en más vida y más luz
mucho más allá de la luz y del fuego.
Levantar la casa dando a las estrellas,
abierta al camino y el camino abierto
a la montaña, para que el camino y la montaña
vuelvan a casa de camino a las estrellas.
Rehabilitar la vieja y nueva casa,
de esa infinitud de abuelos de nuestros abuelos,
de esa infinitud de hijos de nuestros hijos,
contigo ahora presentes aquí en la llama.                                                                                                        
Hoy levanto la piedra a pie de vuelo
y edifico la casa camino a las estrellas,
cuando la casa se hace huerto de la Rosa,
en el fuego, que sigue ardiendo, en el fuego.
 


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EL CIELO AJEDREZ

El silencio se extiende sobre la mesa del mar y apenas nada se mueve ni busca la salida. El arlequín no entra en su misterio donde el mal apaga sus países ni desaparece en batallas de la noche funeral y vacía. La luna es limpia en el cielo ajedrez, para que nada pueda caer en el cero de Dios. Sobre la mesa el pan y los colores de las frutas en platos limpios. Eso no es la dictadura militar, no todas las palabras condenan a muerte. Aquí no hay ruinas ni se deja paso a la cruda verdad del río del silencio, su próximo ataúd. El arlequín respira su humano aliento, esa sabiduría para ser feliz el día de Pentecostés. Hay café y pasteles tricolores sobre la mesa del mar, paz en los manteles. En la oscuridad del comedor, todo volvía. Es la igualdad con el otro, la dignidad de las palabras. No hay luz más allá de la revelación de la muerte: luz insumisa, luz. Apollinaire recomienda la Revolución Industrial, ser un desobediente activo como Max Ernst que dibuja el Nuevo Mundo, no un físico cuántico de la brevedad suicida en la Casa del Sueño. Es el sufrimiento inútil, la enfermedad venérea, la tortura medieval, la guerra, la infamia y hasta la misma muerte. Luz tenaz, luz. La luna es limpia en el cielo ajedrez, no enciende los huesos en el cero de Dios.  

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CONSEJOS  NOÉ

El palacio del rey Darío no es de oro / la calavera de los teatros vacíos / la noche está patas arriba / el viejo Heidegger con un chasquido de dedos te dice pasa / la tensión del alucinado encuentro / las bodas de Pentecostés / el robo de la dictadura militar / los niños han sido devorados por los dientes del sol / pan para el día pan / la conciencia del relámpago / el monstruo de la razón que engendra sueños / dijo William Blake / el esqueleto del poema que agoniza para ser / la carestía / Tristan Tzara envuelto en trapos paralíticos / el dolor de un hombre que llora por dentro / el sufrimiento inútil / los abecedarios mudos / las soberanías del espanto / la carroña infame / las piedras contra la perra injusticia / los fracasos lloraban por la destrucción del templo / todos los relojes del mundo han sido calcinados / la tradición tiene esa mala costumbre / de añadir almas nuevas al purgatorio / el sangriento capitalismo / cortar las entrañas de la corrupción / las misiones rojas / el tigre no bebe universo en la pérdida / la poesía no es el arte de perder / pensar la luz y ser dentro del pozo es un verano muerto / el silencio de las víctimas / la derrota tiene la dignidad que la victoria no conoce / el compromiso ha de ser un desobediente activo / no metas el dedo en el ojo de un muerto / no metas la lengua en los desastres del horror / nadie es Rimbaud / un  tipo peligroso con revólver de escarcha / el amor conoce sus instrumentos de muerte / andar con pies de plomo sobre las lecturas / huye de la creencia alegórica / la didáctica medieval / la retórica del engaño / el barroco carbonizado / todos los relojes del mundo han sido  calcinados / la tradición tiene esa mala costumbre / de añadir almas nuevas al purgatorio / vive y deja vivir / busca una felicidad responsable / el descubrimiento de América / Apolo dios de la luz abandonó Nueva York y el monte del Parnaso / y ahora es pastor de estrellas en el jardín de ciudadanos / Nueva York está en nosotros / la arboleda comunal / las cajas de música / la guarida de la mesa / la serenidad es el valle del lenguaje donde silba el perejil / la dulce vida en el cibercafé / las vacas de Chagall comen ensalada de estrellas / el vestíbulo del corazón / llegan obreros y estudiantes para la revolución francesa / desatar los nudos de los altos patíbulos / liberar a los presos / libertad es la ley / la identidad desobediente / los niños han de inventar lo maravilloso para resistir a la muerte / la vida es el valor supremo / vale la pena ser feliz / Paco Picabia cree en el poder popular / las bicicletas que hacen girar el mundo / contra la telaraña de la costumbre / la filosofía tricolor / el arca de Noé / los cisnes salvados del diluvio


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ILUSTRACIONES DE JUAN CARLOS MESTRE:



  

 

Antonio Agudelo

ANTONIO AGUDELO (Villaviciosa, Córdoba, 1968) es poeta, antólogo y ensayista. Estudió en la Universidad Laboral de Córdoba. En su obra destacan: El sueño de Ibiza (1ª y 2ª edición: Diputación Provincial de Córdoba, 2008 y 2011; 3ª edición: Ediciones Depapel, 2012), la antología Paisajes corchúos (Diputación de Córdoba, 2009), Madreagua (Ediciones Depapel, 2012), La Central Térmica (Ediciones Depapel, 2012) y El mundo líquido (Celya, 2014).    
     Ha sido traducido al portugués por Aurora Cuevas Cerveró y habitualmente participa en los ciclos «Citas Literarias» de la Diputación Provincial de Córdoba, «Letras Capitales» del Centro Andaluz de las Letras y en el programa «Debajo del sombrero» de Punto y Seguido Radio (Miami, EE. UU.). En 2011 y 2012 participó en el Festival Internacional «Cosmopoética, Poetas del Mundo» en Córdoba, y en 2013 en «La Noche en Blanco» de Granada.
     Su blog: http://aagudelomartinez.blogspot.com.es/


lunes, 21 de diciembre de 2015

Juan Carlos Mestre

JUAN CARLOS MESTRE (Villafranca del Bierzo, León, 1957), poeta y artista visual, es autor de varios libros de poesía y ensayo, como La visita de Safo y otros poemas para despedir a Lennon (Edt. Calambur, 2011), Antífona del Otoño en el Valle del Bierzo (Premio Adonáis, 1985) La poesía ha caído en desgracia (Premio Jaime Gil de Biedma, Visor, 1992) o La tumba de Keats (Premio Jaén de Poesía, Hiperión, 1999). Su obra poética entre 1982 y 2007 ha sido recogida en la antología Las estrellas para quien las trabaja (2007), La poesía no es una misa cantada (edición de Carlos Ordóñez, Lustra editores, Lima, 2013), La imagen de otro espacio (edición de Manuel Ramos Van Dick, Edc. Sarita Carbonera, Perú 2013). Con La casa roja (Calambur, 2008), obtuvo el Premio Nacional de Poesía 2009. De más reciente aparición es La bicicleta del panadero (Calambur, 2012) por el que recibió el Premio de la Crítica.
Ha colaborado y hecho grabaciones discográficas con músicos como Amancio Prada, Luis Delgado, Cuco Pérez, José Zárate o Hugo Westerdahl con quienes ha realizado conciertos, performances y lecturas ante diversos auditorios  de España, Italia, Francia, Noruega, Finlandia, Suecia, Irlanda, Bélgica, Rusia, Lituania, Portugal, Grecia, Israel, Costa Rica, Yugoslavia, Bosnia-Herzegovina, Polonia, Reino Unido, Serbia, Ecuador, Cuba, Marruecos, China, Túnez, Argentina, Perú, Chile, Líbano, Colombia, Honduras, México y los EE.UU.

     Ha realizado las antologías sobre la obra poética de Rafael Pérez Estrada, La palabra destino (2001), y La visión comunicable (2001) de Rosamel del Valle, además de la edición comentada de la novela de Enrique Gil y Carrasco, El señor de Bembibre (2004); es autor de El universo está en la noche (Casariego, 2006), libro de versiones sobre mitos y leyendas mesoamericanas, asimismo ha adaptado y dirigido para el Festival de Teatro Clásico de Almagro la versión radiofónica de El perro del Hortelano de Lope de Vega con el cuadro de actores de Radio Nacional de España.
     En el ámbito de las artes plásticas ha expuesto su obra gráfica y pictórica en galerías de España, Europa, EE.UU. y Latinoamérica. En 1999 obtiene una Mención de Honor en el Premio Nacional de Grabado de la Calcografía Nacional y semejante distinción en la VII Bienal Internacional de Grabado Caixanova 2002, Premio Internacional de Arte Gráfico Atlante 2009 y III Premio Internacional de Grabado Dinastía Vivanco en el 2010.
     De su diálogo con la obra de otros artistas y poetas han surgido, entre otros, los libros Piedra de Alma, con José María Parreño (1994), Crónica de amor de una muchacha albina, con Rafael Pérez Estrada (1994), Emboscados, con Amancio Prada (1995), Bestiario apócrifo, con Álvaro Delgado (2000), Enea y los gatos, con Javier Fernández de Molina (2002), El Adepto, con Bruno Ceccobelli (2005), Arde la oscuridad, con Alfredo Erias (2007), Los sepulcros de Cronos, con el escultor Evaristo Bellotti (2007), Cazador de lunas con Javier Pérez Wallias (2007) Extravío en la luz con Antonio Gamoneda (2008) y la edición francesa de Le Bestiaire de Livermoore con Rafael Pérez Estrada (2013). También ha editado el Cuaderno de Roma, versión gráfica de La tumba de Keats (Monosabio, Málaga 2005), La mujer abstracta (El gato gris, 1997), con Ediciones El caracol descalzo libros de artista como Adiós (2012) sobre un poema de Apollinaire, Las Fábricas (2012) con texto de André Breton y Philippe Soupault, Los Proverbios Modernizados (2013) de Paul Eluard y Benjamin Péret, y acompañado con sus grabados plaquettes de Chantal Maillard, Esther Folgueral, Alexandra Domínguez, Gonzalo Rojas, Jorge Teillier, Nicanor Parra, Javier Bello, Diego Valverde Villena, Miguel Ángel Muñoz Sanjuán, José Luis Puerto o Jorge Riechmann.